Dios de las plantas, de la agricultura y de la medicina herbaria
También conocido como Shen-Nong, Shen-Nong-Shi, Shen-Nung, Sheng-Nong, Sheng-Nung.
Shennong, el segundo de los San Huang en gobernar la antigua China, fue un mortal extraordinario que vivió hace aproximadamente cuatro mil ochocientos años. Anunciándose a sí mismo como Señor del Viento Ardiente, revolucionó la agricultura mediante la tala controlada de matorrales, dejando la tierra rica en potasa y lista para el cultivo. Fue él quien enseñó a sus compañeros humanos los fundamentos de la agricultura sistemática, ganándose el epíteto de Santo Rey Arador. Su legado agrícola transformó la supervivencia humana de la caza y recolección al cultivo sostenible.
Sin embargo, Shennong es más recordado aún por su extraordinario conocimiento de plantas, hierbas y medicinas. Realizó una investigación exhaustiva sin parangón: probó personalmente cada planta de China para determinar cuáles eran comestibles y deliciosas, y cuáles eran venenosas y mortales. Según la leyenda, fue envenenado no menos de setenta y dos veces en un único día durante sus experimentos, pero milagrosamente no sufrió daño permanente. Esta resiliencia extrema se atribuyó a una característica fisiológica única: poseer un estómago transparente que le permitía observar el efecto de cada planta en sus entrañas.
Shennong es frecuentemente representado con una cabeza de buey—una característica iconográfica cuya interpretación exacta permanece enigmática. ¿Poseía literalmente una cabeza de buey? ¿Conducía rebaños de bueyes? ¿Bebía la bebida Oxo antes de que fuese inventada? Los historiadores permanecen perplejos. Se dice que posiblemente se casó con Can Nü y que quizá tuvo un hijo llamado Chiyou, pero los registros son fragmentarios e inseguros.