Dios del Sistrum
También conocido como Ehi.
Ihu era un dios de la música, específicamente un dios del sistro —instrumento de percusión que producía un sonido metálico distintivo—. Era hijo de Hathor, la diosa de la música, el amor y la alegría, y heredaba de su madre el dominio sobre los ritmos y las armonías que agradaban a los dioses. Los sacerdotes lo invocaban durante las festividades musicales y los rituales en los que la música era esencial para la comunicación con lo divino.
El sistro de Ihu no era un instrumento ordinario, sino un objeto de poder sagrado. Sus sonajas resonaban con la voz de los dioses, transmitiendo energía divina a través del sonido. Los músicos que tocaban en los templos se consideraban canales de la voluntad de Ihu, sus manos movidas por la inspiración divina. El sonido del sistro ahuyentaba el caos y traía armonía al cosmos, participando así en el mantenimiento del orden universal.
Existe cierta incertidumbre sobre si Ihu e Ihy —otro dios de la música— son la misma deidad bajo nombres diferentes o figuras distintas. Los escribas antiguos no proporcionaban claridad definitiva. Lo que se preserva es el recuerdo de que la música constituía un elemento sagrado del culto egipcio, y que los dioses patronos de los músicos merecían veneración especial. Ihu representa esa conexión entre el arte sonoro y lo sagrado, entre la alegría humana y el poder cósmico.