Diosa de la guerra y las artes
También conocida como Menerva.
Menrva es la diosa etrusca de la creatividad, la inteligencia y las artes, siendo la precursora directa de la romana Minerva. Su nombre, una variación reconocible del mismo, confirma un linaje divino que atraviesa culturas. Sin embargo, Menrva no es simplemente una versión temprana de Minerva; es una divinidad con su propio carácter dentro del panteón etrusco, poseedora de atributos que caracterizaron la religión etrusca particular. Menrva es una diosa que posee actitud, que no se deja intimidar por otros poderes divinos, que impone su voluntad cuando considera necesario.
Sus dominios abarcan tanto la guerra como las artes, una combinación que resulta de la comprensión etrusca de que la inteligencia estratégica y la creatividad artística son aspectos de una misma capacidad mental superior. A diferencia de Ares/Laran, que representa la brutalidad sin pensar, Menrva encarna la guerra inteligente, la batalla ganada mediante estrategia y astucia. Simultáneamente, su creatividad se expresa en todas las formas de arte: la música, la poesía, la escultura. Menrva es la diosa que inspira al guerrero táctico y al artista inspirado con igual poder.
Lo que más sobresale en la caracterización de Menrva es su independencia y autoconfianza. No es una diosa que busque aprobación de otros poderes divinos; ella sabe su valor y su poder. Los etruscos veneraban esta cualidad, viéndola como un modelo de lo que la excelencia podría ser: completa, autosuficiente, tan capaz en el consejo como en la batalla. Menrva es quizá la diosa etrusca más claramente definida, cuya identidad trasciende los siglos y la mutación cultural con una claridad que pocas otras divinidades logran.