Dios del Mal y Señor de los Demonios
También conocido como Juntas, Jutas, Pääpiru.
Lempo es el mismísimo demonio, la personificación del mal absoluto en la mitología finlandesa. Es el señor de todos los demonios, el creador de desgracias innumerables, el distribuidor de enfermedades repugnantes y la fuente de toda maldad indecible que aflige a la humanidad. Ocasionalmente se describe como una tríada maligna, una composición de tres entidades demoníacas menores —Hiisi y Paha son sus asociados más directos— aunque estos pueden ser simplemente avatares del mismo poder demoníaco central.
Lempo comanda legiones de demonios que merodean los bosques y espacios salvajes. Estos espíritus demoníacos se conocen colectivamente como Piru, y el mote del propio Lempo —« Pääpiru »— significa « Jefe de los Demonios ». Bajo sus órdenes, una manada feroz de alces sobrenaturales patrulla los territorios, criaturas del bosque que son prácticamente indestructibles, a menudo descritas como alces que escupen fuego.
Su enemigo más mortal es Lemminkäinen, el héroe que varias veces se ha enfrentado a Lempo y su corte infernal. Aunque hay discrepancias en los relatos —algunas fuentes confunden a Lemminkäinen con el propio Lempo— existe claramente una relación de antagonismo fundamental entre el héroe y el demonio.
Tal vez lo más irónico y desconcertante es que Lempo fue antiguamente el dios finlandés del amor. Su transformación en señor del mal refleja una verdad antigua: que el amor y el odio son simplemente dos caras de la misma moneda, fuerzas de pasión descontrolada. Cuando la devoción se vuelve destructiva, cuando el deseo se convierte en obsesión, cuando la pasión se transforma en violencia, entonces el dios del amor se convierte en el dios del mal. Lempo es el recordatorio de que la fuerza más creativa es también potencialmente la más destructiva.