La gente pequeña de Hawai
También conocido como Manohune, Menchune.
Los Menehune son una raza mítica hawaiana de seres pequeños, frecuentemente comparados con las hadas o duendes de otras tradiciones europeas, aunque con características y comportamientos distintamente hawaianos. Miden aproximadamente sesenta centímetros de altura cuando no permanecen invisibles—lo cual es frecuentemente—, lo que los coloca en un rango de tamaño compatible con la idea europeana de criaturas mágicas diminutas. Sin embargo, su invisibilidad periódica es una particularidad especial: pueden desvanecerse de la percepción mortal cuando les conviene, un poder que los hace simultáneamente omnipresentes e imposibles de cuantificar realmente.
A pesar de su pequeño tamaño, los Menehune no son criaturas indefensas. Están equipados con pequeños arcos y flechas que pueden usar con precisión letal si alguien se acerca demasiado o amenaza sus intereses. Sin embargo, tienen una relación ambigua con los humanos: cuando están de humor social—una disposición que aparentemente varía significativamente—pueden ser maestros e instructores generosos, enseñando danzas hawaianas y técnicas de canto a mortales afortunados que encuentren su favor.
Las historias sobre los Menehune se extienden prácticamente a través de todo el archipiélago hawaiano, sugiriendo que la creencia en ellos era prácticamente universal entre los hawaianos antiguos. Más intrigante aún es que tales historias no son únicas de Hawaii: relatos de la « gente pequeña« aparecen incluso en regiones tan remotas como Fiyi, Nueva Zelanda, y Java, sugiriendo un patrón mitológico pan-oceánico que podría indicar una comunicación antigua más extensa de la que comúnmente se asume, o simplemente una coincidencia cultural notable donde múltiples pueblos llegaron independientemente a la idea de criaturas mágicas diminutas.
Los Menehune representan un tipo particular de sobrenatural hawaiano: no son dioses en el sentido formal, sino criaturas de un reino intermedio, con su propia sociedad jerárquica (bajo el liderazgo de Alii Menehune), sus propios poderes, y su propia relación peculiar con la humanidad. Son guardianes de secretos naturales, maestros de oficios artesanales, y recordatorios de que el mundo natural hawaiano estaba poblado de presencias que los humanos apenas comprendían pero que habitaban el mismo espacio geográfico.