Una colina que se fue de excursión
También conocida como Pu'uhele.
Pu'Uhele es una diosa hawaiana cuyo dominio abarca las montañas, estructuras que tanto literalmente como metafóricamente representa la permanencia y la estabilidad en la geografía insular hawaiana. Sin embargo, a diferencia de sus hermanas Pele e Hiiaka, cuyas mitologías están densamente pobladas de narrativas, dramas, y aventuras épicas, Pu'Uhele es recordada principalmente por su destino: fue rechazada por sus hermanas y desterrada de su círculo familiar.
Las razones precisas del rechazo permanecen parcialmente oscuras en los relatos que han llegado hasta nosotros. Que Pele y Hiiaka, por razones que no están completamente claras, decidieron expulsar a Pu'Uhele de su compañía sugiere alguna clase de conflicto o incompatibilidad fundamental que las tradiciones no han preservado completamente. Sea cual fuere la causa, la consecuencia fue clara: Pu'Uhele experimentó angustia, conflicto, y finalmente un exilio de su propia familia divina.
Lo verdaderamente extraordinario de la historia de Pu'Uhele es su transformación final: tras sus andanzas y conflictos, tras el sufrimiento de la expulsión familiar, Pu'Uhele se transformó literalmente en un montaña. No simbólicamente, sino de manera física: su cuerpo divino se convirtió en un colina junto al mar, un montaña específica que probablemente podría identificarse geográficamente en las islas hawaianas. Su transformación es simultáneamente un castigo—quedó congelada en forma mineral—y un tipo de victoria: ella se convierte permanentemente en parte de la geografía hawaiana que presidiría.
Pu'Uhele representa quizás la forma más literal de sincretismo entre lo divino y lo natural en la mitología hawaiana. Mientras que otros dioses habitaban en volcanes o reinaban sobre océanos, Pu'Uhele se convirtió efectivamente en tierra firme, en una montaña específica que los hawaianos podían contemplar y en la cual podrían reconocer a la diosa rechazada que se había transformado en paisaje. Su historia es melancólica, pero también hermosa: incluso en el exilio, incluso en la transformación, Pu'Uhele mantiene su presencia, su importancia, su relación con su pueblo.