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Dioses y Diosas

Anjanâ

Espíritu hindú

Espíritu femenino del mono y madre de Hanuman

Anjanâ es una figura peculiar en la mitología hindú: un espíritu femenino que transita entre la naturaleza animal y la celestial. Fue una criatura simia de considerable belleza, pero también una de las Apsaras, aquellas espíritus etéreos que habitan los reinos celestiales y encarnan la gracia y la elegancia. Esta doble naturaleza—la del mono y la de la Apsara—confiere a Anjanâ un lugar único entre los seres mitológicos.

Anjanâ es recordada primordialmente como la madre de Hanuman, acaso el héroe más venerado de la mitología hindú. Las circunstancias de este embarazo permanecen veladas por el misterio y la divergencia de las tradiciones. Algunos relatos sugieren que Shiva, el dios del ascetismo y la destrucción, estuvo involucrado en su gestación. Otros apuntan hacia Vayu, el dios del viento, como progenitor divino. Lo cierto es que del seno de Anjanâ nació Hanuman, el mono de los monos, quien se convirtió en devoto incondicional de Rama y testigo central de las grandes epopeyas heroicas.

Su papel en la mitología es breve pero significativo. Anjanâ representa la maternidad sagrada incluso en aquellas figuras que la tradición occidental podría considerar menores o marginales. Su capacidad de albergar en su seno al más ilustre de los héroes simios habla de una dignidad que trasciende su aparente condición de espíritu animal.

Aunque aparece brevemente en los relatos, Anjanâ es inseparable de la gloria de su hijo. Su importancia reside precisamente en ser la matriz de donde surgió uno de los grandes actores de la épica hindú.

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