Saltar al contenido
Dioses y Diosas

Dharma

Dios hindú de la perfección

Personificación del deber divino y de la santa ley interior

Dharma es uno de los conceptos más fundamentales de la filosofía hindú, y como tal fue personificado en forma de deidad. El término sánscrito dharma significa « deber », « rectitud », « ley cósmica » y « orden moral », todo a la vez. Es el principio que mantiene el universo funcionando correctamente, que guía la conducta humana hacia la virtud, y que une a toda la creación en un tejido de obligaciones mutuas.

La personificación de Dharma como deidad aparece en los textos hindúes como uno de los ocho Vasus, poder cósmico secundario pero de importancia fundamental. Se dice que nació del pecho derecho de Brahma, el dios creador, lo que subraya que proviene directamente de la fuente divina suprema. Su presencia en la jerarquía celestial indica que la rectitud moral no es una invención humana ni una convención, sino una fuerza cósmica original anterior a la creación.

Dharma ha sido venerado a lo largo de las distintas ramas del hinduismo, aunque cada tradición lo entiende y lo enfatiza de formas ligeramente diferentes. Lo que permanece constante es la idea central: que el universo opera según un orden moral, que las acciones tienen consecuencias étnicas, y que los seres vivos tienen obligaciones definidas que deben cumplir para contribuir al funcionamiento armonioso de la existencia.

En la ética hindú, el dharma personal de cada individuo depende de su edad, su casta, su género y su situación vital. Cumplir el propio dharma genera karma positivo; violarlo genera karma negativo. Esta insistencia en el deber moral como principio fundamental distingue la filosofía hindú de muchas otras tradiciones religiosas, haciendo de Dharma una deidad peculiarmente importante incluso entre las fuerzas secundarias del panteón.

Otra ficha al azar