Madre de los gigantes y de las diosas de las tormentas
Diti es una diosa primordial del hinduismo, madre de los gigantes y las tormentas, cuya historia encarna tanto la venganza como las consecuencias del orgullo divino. Es la esposa del sabio Kasyapa y representa las fuerzas caóticas y destructivas del universo, aunque no de manera completamente malévola, sino como un aspecto necesario de la dinámica cósmica.
Su venganza más célebre surge de una injusticia celestial: Indra, el rey de los dioses, proclamó que todos los gigantes debían ser desterrados al inframundo, considerándolos demasiado peligrosos para permanecer en los cielos. Diti, ultrajada por esta decisión contra su estirpe, pidió a su esposo que la embarazara de un hijo tan poderoso que pudiera destruir a Indra y liberar a los gigantes de su exilio. Kasyapa accedió, pero bajo condiciones severas: el embarazo debería durar cien años, y Diti debería mantener una pureza absoluta de mente, cuerpo y espíritu durante todo ese tiempo.
Durante casi un siglo, Diti guardó una austeridad perfecta, esperando el nacimiento de su vengador. Pero cuando faltaban solo días para el cumplimiento del plazo, su vigilancia se relajó por un momento. Olvidó lavarse los pies antes de acostarse, una pequeña violación de la pureza requerida. Indra, que había estado observando atentamente, envió inmediatamente un rayo del cielo que atravesó el vientre de Diti en el momento preciso, destruyendo el feto en el instante crítico de su formación.
Lo que podría haber sido un simple fracaso se transformó en un resultado inesperado: el feto destrozado no se convirtió en nada, sino que se dividió en siete fragmentos que nacieron como los Maruts, los dioses de la tormenta. Estos seres se convirtieron en poderosos deidades por derecho propio, aliados de los dioses, perpetuamente gimiendo y quejándose sobre su extraño origen. La venganza de Diti había fallado, pero su hijo se transformó en algo diferente y temible, una manifestación de la fuerza bruta de las tormentas.