Dios del amor e inventor de los besos
También conocido como Angus Óg, Aonghus, Mac Ind Óg, Mac Óg, Oenghus.
Aengus, en sus diversas formas de Angus Óg, Aonghus o Mac Óg, representa la personificación celta del amor y la juventud. Nacido de un encuentro apasionado entre el poderoso Dagda y Bóann, diosa de las aguas, Aengus heredó de ambos progenitores una naturaleza particularmente ligera y romántica que le definió a lo largo de los siglos.
Se dice que este dios dominaba el arpa con tal virtuosismo que sus melodías eran capaces de hechizar a cualquier corazón. Sus canciones no eran meras entretenimientos, sino verdaderas armas de seducción que nadie podía resistir. Viviendo entre los placeres y los románticos, incurría regularmente en aventuras que lo metían en líos: cuando se cansó del matrimonio de su hermanastro Midir, simplemente se fugó con la esposa del dios.
Lo más característico de Aengus es el séquito de cuatro palomas que lo acompañaban constantemente, revoloteando alrededor de su cabeza y simbolizando los besos y los afectos amorosos. Estas aves se convirtieron en la metáfora favorita de los enamorados irlandeses para expresar sus sentimientos: la costumbre de cerrar las cartas de amor con cuatro cruces «xxxx» procede de esta antigua simbología. Aengus enseñó que en el arte del amor la clave reside en la belleza, la música y la libertad de sentir sin restricciones morales.