Diosa de Irlanda
También conocida como Éire.
Ériu, también conocida como Éire, es una diosa tutelar de Irlanda en la mitología celta, una de las tres hermanas divinas que compitieron por ser la personificación y protectora de la isla verde. Su importancia es suprema en la tradición irlandesa porque, aunque todas sus hermanas tenían igual legitimidad para ser honradas, fue Ériu cuyo nombre fue finalmente elegido para designar la isla entera.
Ériu se casó con el hijo del dios Ogma, uniéndola así a una línea de poder que otorgaba elocuencia divina y la capacidad de influir sobre los asuntos mediante la palabra. Su matrimonio fue tanto un acto de amor como una alianza política dentro de la estructura del panteón divino, confiriendo a Ériu tanto poder personal como poder a través de su vínculo con un dios de comunicación.
Su reclamo a la fama —aunque tal descripción parece trivial para una deidad— es que la isla de Irlanda lleva su nombre. Originalmente fue llamada Eriuland, una designación que reflejaba su asociación como diosa tutelar responsable de su protección y bienestar. Con el tiempo, el nombre fue acortado y evolucionó hasta convertirse simplemente en Irlanda, preservando en el nombre mismo del país la memoria de la diosa que había sido designada como su patrona primordial.
Aunque sus hermanas Banba y Fódla también tenían derechos legítimos a ser honradas como protectoras de Irlanda, sólo Ériu logró que su nombre permaneciera inscrito en la geografía misma de la isla. Este reconocimiento perdurado testifica la prevalencia de su poder político dentro de la cosmología divina y la durabilidad de su legado en la memoria colectiva de la tradición irlandesa.