Diosa de los celos maliciosos
También conocida como Fuamnach.
Fúamnach era una diosa cuya esencia misma era la encarnación de la envidia y los celos maliciosos. Su historia surge de uno de los drama más complejos de la mitología irlandesa: el triángulo amoroso que implicaba a Midir, su primer esposo, y Étaín, la rival que lo cautivó y por cuya causa Fúamnach se vería obligada a actuar.
Cuando Midir, el dios gobernante, decidió abandonar a Fúamnach para casarse con Étaín, la primera esposa no pudo tolerar tal afrenta. El rechazo se clavó hondo en su ser divino, transformando el dolor en una venganza obsesiva. Fúamnach dirigió toda su potencia sobrenatural hacia la elaboración de un castigo para Étaín que fuera proporcional a la indignación que sentía: una venganza que sería a la vez tortuosa y perpetua.
Los detalles exactos de esa venganza permanecen sumidos en la complejidad de los relatos antiguos, donde las intervenciones mágicas de Fúamnach tejieron un hechizo de transformación que afectaría a Étaín de maneras que trascendían lo meramente físico. Era una venganza que involucraba maldiciones que cruzaban las barreras del tiempo y del espacio, haciendo uso de las artes mágicas más oscuras que una diosa de su poder podía dominar.
Fúamnach permanece en la tradición como el arquetipo de la envidia destructiva, de cómo los celos pueden impulsar incluso a las fuerzas divinas a cometer actos de crueldad que echán a perder el equilibrio del cosmos. Su historia advierte que ningún poder, por elevado que sea, está libre de las pasiones que corroen desde el interior.