Dios superior de las Demas
Darvi es un dios superior melanesio, el gobernante y líder de la raza de los Demas, seres que ocupan un espacio único en la cosmología melanesia. Los Demas son entidades híbridas—mitad espirituales, mitad humanas—que compartían la tierra en tiempos antiguos. Darvi preside sobre esta raza peculiar como su jefe y autoridad máxima, manteniendo el orden entre seres cuya naturaleza es fundamentalmente contradictoria.
El acto definidor de Darvi en la mitología melanesia ocurrió cuando el fuego, recientemente descubierto o creado, se descontroló completamente. El elemento quedó suelto en el mundo, amenazando con consumir toda la creación. Las montañas se incendiaban, las plantas se carbonizaban, todo lo viviente estaba en peligro de extinción. Pero Darvi actuó con decisión y poder.
Para salvar el mundo de la conflagración, Darvi ejecutó un acto de creación al mismo tiempo que de salvación. Tomó un enorme trozo de tierra y lo lanzó al océano, junto con numerosos animales que habían sido chamuscados por el fuego descontrolado. Este acto no fue destructivo sino correctivo: al remover una sección de tierra, redujo la superficie disponible para que el fuego continuara ardiendo. El resultado fue que las llamas finalmente se extinguieron.
El trozo de tierra que Darvi arrojó al océano se convirtió en la isla de Nueva Guinea. Los animales que viajaban con ella—cangrejos, garzas y otros—llevaban marcas rojas de los fuegos de los que fueron rescatados. Hoy, cualquier criatura que muestre marcas rojas en su pelaje o plumas es considerada heredera de esos tiempos antiguos cuando Darvi salvó el mundo del fuego mediante la creación de una isla.