Dios de la Guerra del Sol (o Dios de la Guerra del Sol)
También conocido como Ben-Elaba.
Benelaba es el dios de la guerra y del sol en la mitología mixteca, una deidad suprema que personifica la fuerza marcial y la energía solar. Trabaja en conjunto con su consorte Belachina, quien preside el inframundo y la muerte, creando así la dualidad fundamental que sostiene el universo mixteco. Benelaba hace el sol, la guerra y los sacrificios, funciones esenciales para mantener vivo el cosmos.
En el contexto ritualistico mixteco, Benelaba recibe honores especiales durante los sacrificios ceremoniales, pues se cree que su poder solar requiere de energía vital para continuar brillando cada día. Los sacrificios realizados en su honor no eran actos de crueldad gratuita, sino parte integral del sistema cosmológico mixteco de renovación y sustentación del universo.
Benelaba y Belachina forman lo que podría considerarse un taller ritualista de pareja divina, trabajando en armonía para mantener la creación en su correcto funcionamiento. Mientras ella gestiona los asuntos del inframundo y la transformación de la muerte, él vigila los cielos y dirige las actividades guerreras de los mortales.
La adoración de Benelaba refleja la importancia que los mixtecas concedían a la guerra y a la energía solar como fuerzas fundamentales para la existencia. Su legado persiste en la memoria de Mesoamérica como una de las deidades más poderosas de la tradición prehispánica.