La vieja de los muertos
También conocida como Jabme-Akka, Jabmeakka, Jabmi-Akka, Yambe-Akka, Yambeakka.
Jabmiakka, conocida también como Jabme-Akka, Jabmeakka o Yambe-Akka, es la diosa sami de los Muertos, la guardiana y administradora del mundo de los difuntos. Su rol es fundamental en el sistema de creencias sami: es ella quien recibe las almas de los muertos, las acoge en el más allá y supervisa su transición desde la vida terrestre hacia la existencia post-mortem.
Su título de «la vieja de los muertos» reflejaba tanto su edad supuesta como su autoridad absoluta en cuestiones concernientes a la muerte y el destino post-mortem. No era una diosa a quien se buscaba con esperanza, sino una a quien se debía confrontar inevitablemente. Su naturaleza no era malévola, sino simplemente rigurosa, impersonal, inevitable.
Un aspecto importante del rol de Jabmiakka era su atención al protocolo y la preparación adecuada de los muertos. Según la creencia sami, los difuntos debían ser despedidos del mundo viviente de manera respetuosa y formal. Esto requería que los cuerpos fuesen vestidos apropiadamente, como si se tratara de un viaje importante hacia un nuevo destino. La ropa no era meramente decorativa sino una necesidad funcional para la existencia en el mundo de Jabmiakka.
Las ceremonias fúnebres samis típicamente incluían la consumición de cerveza, bebida que facilitaba la comunicación entre vivos y muertos, que suavizaba la transición y que honraba a Jabmiakka. Era un acto de reciprocidad: los vivos cuidaban apropiadamente del difunto, y Jabmiakka a cambio garantizaba que el espíritu fuera bien recibido en su nuevo reino.