Diosa madre del parto y de la atención al bebé
También conocida como Madderakka, Mader Akka, Máttaráhkká.
Maderakka, también conocida como Madderakka, Mader Akka o Máttaráhkká, es la diosa madre principal del parto y del cuidado infantil en la religión sami. Su autoridad se extiende desde el momento de la concepción y atraviesa todo el período de embarazo, el parto mismo y los primeros meses de vida del recién nacido. Es una figura fundamental en cualquier hogar donde la maternidad y la infancia son consideradas.
Maderakka no actúa en solitario sino dentro de una estructura familiar divina. Está casada con Maderatcha, quien posee su propio rol especializado: mientras Maderakka supervisa el bienestar físico del bebé durante el embarazo y el parto, Maderatcha es responsable de insertar el alma en el recién nacido. Esta división de labor refleja el concepto sami de que el nacimiento era simultaneamente un evento físico y espiritual, que requería múltiples intervenciones divinas para completarse apropiadamente.
Las tres hijas de Maderakka —Sarakka, Juksakka y Uksakka— asisten a su madre en sus funciones. Cada una tiene responsabilidades específicas: colaboran en el acto del parto, participan en rituales de nombramiento que ligaban la identidad del niño a fuerzas divinas, y ayudan en la protección del infante contra enfermedades y peligros espirituales durante sus primeras etapas vulnerables.
Maderakka representa el reconocimiento sami de que la maternidad y la infancia, lejos de ser cuestiones privadas, eran asuntos de importancia cósmica que requerían la supervisión constante de poderes divinos. Su veneración era particularmente intensa durante el embarazo y el parto, momentos en los cuales la participación activa de la diosa era considerada esencial para el bienestar materno e infantil.