Un demonio muy grande y con cuernos
También conocido como Bossu.
Bosou es un demonio haitiano de aspecto imponente: se le describe típicamente como una criatura enorme, amenazante, provista de cuernos que acentúan su naturaleza infernal. Su clasificación como demonio lo sitúa fuera de la categoría de los Loa benevolentes, en ese territorio de la cosmología vodú donde habitan seres de índole más peligrosa. No es un espíritu que se invoque llanamente ni al que se dirija con familiaridad, sino una fuerza que requiere cautela y respeto.
Su función es específica dentro de la jerarquía del vodú: actúa como empleado o servidor de Baron Samedi, el señor de la muerte y los cementerios. Cuando Baron Samedi desea divertirse, celebrar, abandonarse a las festividades de la noche, necesita de quien mantenga el orden en su ausencia. Bosou es ese guardián, ese vigilante que se asegura de que en los cementerios y en los espacios que el Barón frecuenta las cosas no se descuiden ni caigan en el caos. Es una especie de mayoría infernal, el que mantiene todo funcionando mientras su superior se entrega a la juerga.
Lo que distingue a Bosou de otros demonios es su posición de subordinado estructurado. No es una amenaza errante o caótica, sino una presencia organizada dentro de un sistema. Su relación con Baron Samedi es casi laboral: tiene un deber, una responsabilidad, un lugar en el orden de las cosas. Esto lo hace, paradójicamente, más predecible que algunos de los otros espíritus malignos del vodú.
Bosou ejemplifica cómo incluso las fuerzas oscuras en el vodú tienen su lógica, su jerarquía, su propósito dentro del equilibrio cosmológico.