Espíritus Dioses Guiadores para ponerte en trance y cabriolas
También conocido como Lwa.
Loa es el término que describe la categoría fundamental de seres espirituales en el vodú haitiano. Son las deidades menores, los espíritus que actúan bajo la autoridad suprema de Bondye, el dios máximo. En cierto sentido, los Loa son comparables a los ángeles y demonios del cristianismo, seres que actúan como intermediarios entre lo divino absoluto y lo humano. Sin embargo, a diferencia de los ángeles cristianos, que tienden a ser seres de luz sin complejidad moral, los Loa son profundamente falibles, contradictorios y completamente capaces de causar tanto beneficio como daño.
Otra analogía útil es la de los santos en la tradición católica. De hecho, el sincretismo vodú ha identificado frecuentemente a los Loa con santos específicos, fusionando la devoción africana con la forma que el catolicismo toma en Haití. Cada Loa tiene sus propias preferencias, sus propias personalidades, sus propios dominios de influencia. Algunos son benignos, otros peligrosos. Algunos son predecibles, otros caprichosos. El vodú requiere de aprendizaje constante para navegar estas diferencias.
Lo que diferencia a los Loa de Bondye es su accesibilidad. Bondye es remoto, trascendente, prácticamente inabordable. Los Loa, por el contrario, están presentes en la vida cotidiana. Se comportan, comen, beben, se enojan, se complacen. Interactúan con los humanos a través de la posesión, el trance y la invocación ritual. Esta proximidad es lo que hace que el vodú sea una religión vivida en lugar de una fe teórica: los Loa son seres con los que se puede negociar, a los que se puede dirigir la palabra, con los que se puede formar relaciones de reciprocidad.
Los Loa son el corazón del vodú, el mecanismo mediante el cual los dioses se hacen presentes y actuantes en el mundo de los vivos. Sin ellos, el vodú sería una religión abstracta y lejana.