La gran serpiente perezosa que se enrolla alrededor de la Tierra
También conocido como Damballa, Damballa-Wedo, Damballah-Wedo, Danbala.
Damballah es el Loa de las serpientes en el vodú haitiano, aunque más específicamente es el señor de las serpientes enormes, de esas criaturas descomunales que en la cosmología africana frecuentemente encarnan el poder primordial. Su figura es la de una gran serpiente que se enrolla lentamente alrededor del mundo, una imagen que combina tanto la escala cósmica como la indolencia. Damballah no es particularmente activo ni temperamental; prefiere la calma, el descanso, la contemplación serena de la existencia.
Su consorte es Aida-Wedo, la serpiente arco iris de la fertilidad, una pareja divina que en conjunto representa tanto la magnitud cósmica como los ciclos de vida y regeneración. Mientras que Aida-Wedo es la portadora de la promesa de fertilidad y nueva vida, Damballah es la presencia permanente, la fundación sobre la que descansa todo. Él no se ocupa de generar ni de crear; simplemente está, existiendo a través de los tiempos, silencioso y contenido.
La serpiente en muchas culturas africanas representa la sabidurí, la transformación y la conexión entre mundos. En la figura de Damballah, esta sabiduría es la del tiempo, del estar en el mundo sin prisa, de entender que el simple acto de existir es ya suficientemente importante. No es un Loa que requiera de constantemente nuevas ofrendas o atenciones; su benevolencia es el fruto de su naturaleza profunda.
Damballah encarna uno de los aspectos más sutiles del vodú: que la divinidad puede ser pasiva, tranquila, tan fundamental como el aire o la tierra, y aun así poseer un poder que trasciende cualquier acción espectacular.