Entidad espiritual zoroastriana totalmente perfecta
También conocida como Hordad.
Haurvatat, también conocida como Hordad en algunas transliteraciones, es uno de los Amesha Spenta cuyo dominio abarca la Perfección, la Plenitud y la Totalidad del ser. Esta divinidad femenina encarna la idea de la completitud y la sanación integral, no simplemente en el sentido físico de la medicina, sino en la restauración absoluta de todas las dimensiones del ser: corporal, mental y espiritual. En el universo zoroastriano, Haurvatat representa aquello que hace que todas las cosas se perfeccionen en su expresión más plena.
Como protectora de la salud y la integridad, Haurvatat preside sobre procesos de sanación y regeneración en el cosmos. Los zoroastrianos la invocaban para obtener cura de enfermedades y para mantener el bienestar físico necesario que permitiese a las personas cumplir adecuadamente sus deberes religiosos y morales. Su influencia se extiende también al concepto de perfeccionamiento espiritual: la búsqueda constante de la mejora personal y la erradicación de aquellos defectos y debilidades que apartan al individuo del camino correcto marcado por Asha Vahishta.
En la iconografía zoroastriana, Haurvatat con frecuencia se vincula al agua salutífera y a los elementos purificadores que restauran lo dañado a su estado original de perfección. Su presencia en el universo actúa como antídoto contra la entropía y la degradación introducidas por Ahriman, la fuerza del mal, trabajando constantemente para mantener y restaurar el orden perfecto que caracteriza la creación de Ahura Mazda.