Espíritus ancestrales del pueblo tswana
También conocido como Ba-Dimo.
Entre el pueblo tswana de Botsuana y Sudáfrica, los Badimo representan los espíritus de ancestros fallecidos, tanto de familiares ordinarios como de héroes épicos que dejaron huella profunda en sus comunidades. Estos espíritus no desaparecen tras la muerte, sino que permanecen presentes en el mundo, cumpliendo funciones vitales en el mantenimiento del orden social y cósmico. Son agentes del dios supremo Modimo, actuando como sus representantes en asuntos de observancia ritual y cumplimiento de tabúes.
La presencia de los Badimo se percibe de múltiples formas. Cuando están inquietos o descontentos, producen sonidos muy característicos: chasquidos y crujidos que los tswana reconocen como manifestaciones de malestar espiritual. Estos ruidos sirven como advertencias de que algo en el orden social se ha quebrantado o que se requiere atención ritual. Los Badimo, pues, no son pasivos, sino guardianes activos de la ley y la costumbre.
Sin embargo, el trato con los Badimo requiere un protocolo estricto. Únicamente chamanes, profetas y niños pequeños —aquellos con acceso especial al mundo espiritual— pueden pronunciar directamente los nombres de los Badimo y de Modimo sin correr peligro. Los demás ciudadanos deben referirse a ellos mediante circunlocuciones y términos respetuosos, pues la pronunciación del nombre por parte de quien no tiene autoridad ritual corre el riesgo de causar transformación espiritual indeseable, regresando al hablante a un estado infantil de vulnerabilidad.