Diosa de la Tierra
También conocida como Esesar.
Eseasar, también llamada Esesar, es la diosa de la tierra en la religión gonja, un pueblo de Ghana cuya tradición mitológica se entrelaza estrechamente con su estructura política y social. Como compañera divina de Ebore, el dios del cielo, Eseasar encarna el principio femenino de la fecundidad terrestre y la estabilidad de la tierra que sustenta toda vida mortal.
En la cosmología gonja, la relación entre Ebore y Eseasar representa una de las dualidades fundamentales del universo: el cielo y la tierra, la potencia celeste y la manifestación terrestre, el padre y la madre de toda existencia. Mientras que Ebore domina el ámbito de los fenómenos celestes, las lluvias, la luz y el trueno, Eseasar rige sobre la fertilidad del suelo, la abundancia de las cosechas, la minerales del subsuelo y la estabilidad que permite a los seres vivos florecer.
Los gonja honran a Eseasar con rituales específicos relacionados con la agricultura y la ganadería, reconociendo que su cooperación es esencial para la supervivencia. Se le ofrecen primicia de las cosechas y se le pide permiso antes de emprenderse cualquier labor importante que afecte la tierra, desde la siembra hasta la construcción. Desairar a Eseasar traería la esterilidad del suelo y la ruina de toda esperanza de prosperidad.
La veneración de Eseasar como contraparte terrestre de Ebore refleja una visión equilibrada del cosmos donde ninguna potencia domina completamente. Ambos dioses son necesarios, complementarios e inseparables en la tarea de mantener la armonía del mundo.