El Dios Fon de la Tierra
También conocido como Sakpata.
Sagbata es una deidad del pueblo fon cuya esfera de influencia abarca la tierra en todas sus manifestaciones. Su nombre, cuya etimología contiene dentro de sí toda la potencia de su dominio, sugiere que sus atribuciones son tan amplias y tan fundamentales que encierran la totalidad de lo que la tierra representa. Sagbata no es meramente un dios de la fertilidad agrícola, aunque esto esté incluido en su poder; es la encarnación de la tierra misma en su totalidad: su sustancia, su fuerza, su capacidad de sostener la vida.
En las creencias fon, la tierra no es un mero escenario inerte donde ocurren los eventos, sino una entidad viviente con poder activo y voluntad propia. Sagbata representa este principio de la tierra como ser animado y potente. Bajo sus pies crecen las plantas que alimentan a los pueblos; en su seno germinan las semillas que generarán las cosechas futuras; en sus capas más profundas descansan los minerales y tesoros que la humanidad busca. El control que Sagbata ejerce sobre la tierra es total y abarcador.
La veneración de Sagbata entre los fon refleja una verdad profunda de las cosmologías africanas: que la naturaleza no es una colección de recursos para explotar sin límite, sino un ser sagrado que merece respeto y reconocimiento. Sagbata es el recordatorio de que la tierra tiene agencia, que lo que los humanos siembran en ella afecta su disposición a nutrir, y que ofender a la tierra a través de la negligencia o la irreverencia trae consigo consecuencias que alcanzan a toda la comunidad. En Sagbata, la tierra habla con voz divina.