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Dioses y Diosas

Abaangui

Dios de la Luna Guaran

Dios de la Luna

Abaangui es la deidad lunar de los pueblos guaraní, una de las fuerzas celestes más importantes en la cosmovisión de esta cultura amazónica. En los cielos nocturnos de Sudamérica, su presencia ha guiado a generaciones de cazadores y viajeros a través de la selva oscura.

La leyenda cuenta que Abaangui se cortó deliberadamente la nariz para no herirse la cara, y luego lanzó su propia sangre transformada en una inmensa piña al cielo nocturno. Aquella fruta colosal se convirtió en la luna que ahora vemos brillar en las noches. Es un acto de auto-sacrificio peculiar, típico de los mitos de creación donde los dioses renuncian a parte de sí mismos para traer orden y belleza al mundo.

Su nombre resuena en los relatos guaraní como símbolo de la Luna que rige las noches tropicales, iluminando las aguas de los ríos y permitiendo que las actividades nocturnas prosigan. En muchas culturas amerindias, la Luna es considerada un ser viviente con voluntad propia, no un simple objeto celeste.

Lo curioso de Abaangui es que, según la mitología, si llegara a estornudar, causaría un gran problema. La imagen es casi cómica: una deidad lunar preocupada por un simple estornudo, una amenaza cotidiana que podría desestabilizar algo tan importante como la noche misma. Esta vulnerabilidad lo hace más cercano y humano que muchas otras deidades.

Otra ficha al azar