Un Dios Creador bastante incompetente y vergonzoso
Dohkwibuhch es el dios creador de los pueblos Snohomish de la costa del Pacífico noroeste, pero es un creador cuyos errores de ingeniería fueron tan monumentales que su legado es una mezcla de logro accidental y corrección comunitaria. Su falta de competencia técnica lo convierte en quizás el dios creador menos exitoso de la mitología nativa americana.
Su error fundamental fue de diseño estructural. Dohkwibuhch construyó el cielo demasiado bajo, estableciendo sus puntos de apoyo de manera tan deficiente que el firmamento se hundía peligrosamente hacia la tierra. Lo que resultó fue una epidemia de conmociones cerebrales: prácticamente todas las criaturas que caminaban sobre la tierra golpeaban constantemente sus cabezas contra el techo cósmico. Era una situación insostenible que evidenciaba una falta completa de planificación.
Dohkwibuhch había trabajado de manera improvisada, sin seguir normas de construcción ni de seguridad. No poseía seguro divino contra accidentes. Toda su obra estaba realizada sin permiso, sin inspección, en un estado de violación técnica de los códigos cósmicos. Los terrícolas, hartos de responder quejas sin recibir respuestas del creador negligente, decidieron tomar cartas en el asunto.
Se organizó un evento de dimensiones épicas. Todas las criaturas vivientes —humanos, animales, espíritus— fueron convocadas y reunidas en un solo lugar. Se prepararon mentalmente para lo que se avecindaba. Al comando de « Uno, dos, tres, ¡empujen! », todas las criaturas ejercieron su fuerza combinada contra el cielo defectuoso. El empuje fue tan poderoso que el cielo rodó ascendiendo, creando un espacio libre y respirable bajo su nueva posición. Solo algunas pocas criaturas distraídas olvidaron soltar al cielo durante el empuje: sus cuerpos se fusionaron con él, y mediante una transformación mágica, desarrollaron alas para compensar su nuevo estado.