Saltar al contenido
Dioses y Diosas

Iya

Dios de la Enfermedad Sioux

Dios maligno de la pestilencia rampante

Iya es el dios de la enfermedad en la mitología Sioux, una deidad malevolente cuyos únicos intereses son la propagación del sufrimiento y la corrupción de la salud. No es un dios que actúe desde un propósito moral elevado o desde un equilibrio necesario. Simplemente disfruta de causar daño. Se pasea por el mundo llevando enfermedades y plagas a todos los rincones de la creación, sin discriminación, sin misericordia, sin razón aparente más allá de su propia satisfacción maliciosa.

Lo perturbador de Iya es su apetito literal. No se conforma simplemente con diseminar enfermedad; también se dedica a devorar cuando le apetece. Es un dios tanto de pestilencia como de hambre literal. Esta combinación lo hace potencialmente más destructivo que muchos otros demonios o deidades malignas. No solo mata a través de la enfermedad, sino que también cosecha las consecuencias de su propia creación.

Iya posee un hermano llamado Ictin, quien existe en una relación compleja con él. Aunque ambos son entidades problemáticas, Ictin posee ciertos atributos estéticos que lo hacen relativamente más atractivo. Iya, por contraste, es totalmente repugnante en apariencia, una manifestación física de su naturaleza corrupta. Su fealdad es tan profunda que sirve como advertencia visible: esto es lo que la enfermedad produce, esto es lo que el mal parece.

Los pueblos Sioux comprendían que Iya era una amenaza constante que no podía ser completamente derrotada, solo evitada. El consejo universal era simple: evítalo como evitarías la peste misma. No había redención posible, no había comprensión a alcanzar. Iya era puro antagonismo, pura destrucción, puro mal sin redención.

Otra ficha al azar