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Dioses y Diosas

Wishpoosh

Chinook criatura fabulosa

Monstruo del castor inútil

Wishpoosh no es una divinidad en el sentido convencional, sino una criatura fabulosa perteneciente a la mitología chinook: un castor gigantesco de proporciones monstruosas. Si los castores ordinarios son industriosos constructores de presas, Wishpoosh es la personificación de la obstinación misma, un ser sobrenatural tan desmesuradamente terco que representa un obstáculo para el orden del universo.

En los relatos primordiales, cuando el cosmos estaba siendo organizado y el orden debía imponerse sobre el caos primigenio, se creó el Lago Primigenio como parte de la nueva estructura de realidad. Wishpoosh tenía la oportunidad de entrar en este lago, pero se negó tajantemente. Su negativa no era caprichosa sino deliberada: no entraría en el lago de ninguna forma normal. Si había de entrar, sería de cabeza, sin posibilidad de salida posterior. Esta postura absurda reflejaba una resistencia total al plan cósmico. Wishpoosh personificaba la resistencia irracional, el ser que no puede ser razonado, que prefiere la autodestrucción a la cooperación.

Coyote, ese embaucador universal presente en tantas mitologías americanas, se dio cuenta de que la situación requería intervención decisiva. Coyote puso fin a la resistencia de Wishpoosh mediante una acción directa que el texto mitológico no especifica completamente, pero cuya intención es clara: Wishpoosh fue obligado a entrar en el lago. Y entonces, en un giro poético de la creación, el cuerpo del castor monstruoso fue utilizado para crear a la humanidad. Del cadáver de Wishpoosh—producto de su propia terquedad y del castigo del Coyote—surgieron los primeros seres humanos. La criatura que se negaba a cooperar con la creación terminó siendo la fuente misma de la vida humana, una transformación irónica que convierte la obstinación en generosidad forzada.

Otra ficha al azar