Una diosa de la leche
También conocida como Hesa.
Hesat era una diosa vaca, forma animal que en Egipto significaba abundancia y nutrición. Su naturaleza bovina la asociaba con la leche, el alimento primario de cualquier civilización ganadera. En las relieves y pinturas, se la representaba como una vaca de color claro, a menudo llevando entre los cuernos el disco solar o la marca de alguna otra deidad de rango elevado, indicando su prestigio divino.
Su culto se entrelazaba con el de otras diosas madres, aunque Hesat guardaba una esfera de influencia más específica. Mientras que Nut era la madre cósmica universal y Isis la madre del rey divino, Hesat era la madre nutritiva en sentido literal: la que proporcionaba la leche vital. Las madres que amamantaban invocaban su protección, y sus templos poseían santuarios dedicados a la lactancia y la maternidad física.
Las tradiciones posteriores la vincularon con Anubis, el dios funerario, identificándola como su madre, aunque los textos antiguos muestran cierta ambigüedad en estos parentescos. Esto era característico de la religión egipcia, que permitía múltiples relaciones familiares entre deidades según las épocas y los contextos regionales. Lo que permanecía constante era su identidad como proveedora de sustento, como la vaca cuyo don más preciado era la blanca sustancia que alimentaba a los vivos desde el nacimiento.