Dios babuino
Hez-Ur era un dios del inframundo, una deidad de la cual apenas quedan referencias detalladas. Su nombre en jeroglífico alude a cierta grandeza —« Ur » significa « grande »—, pero la historia fue avara en transmitir información sobre su verdadera naturaleza. Se lo concebía como un dios babuino, animal que los egipcios asociaban con la sabiduría ancestral y los poderes obscuros del más allá.
El babuino como forma divina aparecía en varios contextos funerarios. Estos primates, con su inteligencia inquietante y su semejanza perturbadora con los seres humanos, se consideraban portadores de conocimiento prohibido, guardianes de secretos que los vivos no estaban preparados para comprender. Hez-Ur, en su forma de babuino, probablemente desempeñaba algún rol de guía o guardián en las regiones subterráneas donde los muertos iniciaban su travesía eterna.
Las fuentes disponibles no permiten una reconstrucción clara de su culto o su importancia relativa en el panteón funerario. Es posible que fuera reverenciado en ciertos templos del Alto Egipto y posteriormente cayera en el olvido cuando otros dioses del inframundo como Osiris, Anubis y Khenti-Amentiu absorbieron su influencia. Hez-Ur permanece como una sombra en la mitología, un nombre que persiste en los textos antiguos sin que sepamos exactamente qué poder divino encarnaba.