Dios de la agricultura galesa
También conocido como Amathaon.
Amaethon, también conocido como Amathaon, fue el dios galés de la agricultura y la cosecha, hijo de la gran diosa Dôn. En la mitología galesa, Amaethon representa la importancia central que la agricultura tenía para las comunidades celtas: una sociedad que dependía completamente de la tierra para su sustento, naturalmente veneraba a los dioses que presidían el cultivo de alimentos. Amaethon era el protector de los campos y de las labores agrarias que permitían la supervivencia de su pueblo.
En los mitos galos, Amaethon aparece frecuentemente en episodios que demuestran su destreza en los asuntos terrestres y, a veces, su inclinación hacia la audacia. Se cuenta que, en un acto de orgullo o desafío, robó a Arawn, el señor del inframundo, un pájaro, un sabueso y un ciervo. Este robo provocó una cadena de conflictos que su hermano Gwydion, un dios de gran poder mágico, tuvo que mediar y resolver. El incidente ilustra cómo incluso los dioses menores podían provocar situaciones complejas, y cómo la interferencia divina en los asuntos humanos o sobrenaturales generaba consecuencias impredecibles.
Como dios de la agricultura, Amaethon encarnaba tanto las posibilidades como los peligros de la cosecha: la abundancia cuando los dioses bendecían el trabajo, pero también la escasez cuando se les ofendía o se alteraban los equilibrios del universo. Su culto probablemente incluía rituales de siembra y cosecha, momentos en los que los agricultores galos invocaban su ayuda para garantizar que sus campos fueran fecundos y sus cosechas abundantes.