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Dioses y Diosas

Pryderi

El legendario mortal galés

Condenado al desastre

También conocido como Gwri, Pryderi Fab Pwyll.

Pryderi, cuyo nombre completo era Pryderi Fab Pwyll, fue una figura legendaria galesa, hijo del importante cacique Pwyll y de Rhiannon. Su vida estuvo marcada por el trauma desde el nacimiento: fue secuestrado de su cuna por Gnawl, un pretendiente rechazado de su madre que buscaba venganza. Siendo apenas un bebé, Pryderi fue arrebatado de su hogar y criado durante siete años por Teirnon, un señor que lo encontró y lo crio con el nombre de Gwri. Durante estos años, su madre Rhiannon sufrió terriblemente, acusada del asesinato de su propio hijo y obligada a una posición de humillación pública como castigo por un crimen que no cometió.

Cuando finalmente fue descubierto que el niño criado por Teirnon era en realidad Pryderi, fue devuelto a su familia. Su reunión con su padre trajo algo de alivio, pero el destino de Pryderi continuaría siendo complicado. Cuando su padre Pwyll murió, Pryderi heredó su reino y buscó asegurar la felicidad de su madre. Para ello, la casó con Manawydan, quien parecía ser un compañero digno. Sin embargo, en el banquete de bodas, una niebla mágica sobrenatural descendió sobre el territorio, y cuando se disipó, todo había desaparecido: el reino, los castillos, los animales, el grano. Solo quedaron cuatro personas: Pryderi, su esposa Cigfa, su madre Rhiannon y su padrastro Manawydan.

La maldición que había caído sobre Pryderi y su reino resultó ser causada por Llwyd, un mago poderoso, quien buscaba venganza por agravios pasados. La tierra estéril y desolada en la que se vieron forzados a vivir los cuatro supervivientes se convirtió en su prisión. Pryderi trabajó junto a Manawydan en intentos desesperados por sobrevivir, pero el destino parecía estar en su contra. El sufrimiento de Pryderi finalmente llegó a su punto culminante cuando desapareció, presumiblemente transformado en caballo por la maldición persistente, dejando a los supervivientes con solo la esperanza de que la maldición pudiera ser levantada.

Otra ficha al azar