Monstruosa hija de Tifón, Equidna y algún extraño y desagradable juguete sexual
También conocida como Chimaera, Khimaira.
La Quimera era un monstruo despiadado engendrado por Tifón y Equidna, una abominación que combinaba partes de tres bestias distintas en una sola criatura de horror sin precedentes. Su cuerpo era una amalgama grotesca: parte león en el frente, parte cabra en el medio, y la cola de una serpiente que se erguía y lanzaba veneno.
Más terrorífica aún era su capacidad ofensiva: de su boca manaba fuego. No era una quimera cualquiera sino una máquina de guerra viviente, un instrumento de destrucción absoluta. Arrasaba todo lo que encontraba, quemando campos, devorando ganado y sembrando la ruina por donde pasaba. Su cuerpo rechazaba toda lógica natural, desafiando los principios del mundo creado.
El héroe Belerofonte fue encargado con su eliminación, montado en Pegaso, el caballo alado. Mediante estrategia y coraje, logró atravesar su armadura de fuego y derrotar a la Quimera, ganándose fama inmortal. Pero su victoria lo corrompió: comenzó a jactarse de su logro, proclamándose casi un igual de los dioses.
Zeus, ofendido por su arrogancia, castigó a Belerofonte permitiendo que muriera en una caída desde el Olimpo. La Quimera, aunque eliminada, dejó su nombre como legado lingüístico. Hoy « quimera » designa cualquier idea imposible, fantástica y completamente inviable, un sueño que desafía toda lógica. Era un monstruo que no debería existir, y así su nombre se convirtió en símbolo de lo imposible.