Una de las hermanas Graeae
Deino era una de las tres hermanas Graeas, aquellas criaturas demoníacas nacidas de Forcis y Ceto. Las Graeas eran figuras únicas en la mitología griega: aunque técnicamente femeninas, compartían características horrendas que las hacían prácticamente inhuman. Nacieron ancianas y permanecerían ancianas eternamente, sin jamás experimentar ni la juventud ni la muerte.
El nombre de Deino significaba « la Espantosa » o « la Terrible », designación que reflejaba con precisión su naturaleza. Entre sus dos hermanas Enio y Penfredo, Deino era la más temida, la más vigilante, la que nunca permitía que nada escapara a su atención omnipresente. Era la guardiana que se mantenía perpetuamente alerta.
Las Graeas compartían un único ojo entre las tres hermanas, pasándoselo de una a otra como si fuera una moneda de intercambio. Cuando Deino sostenía el ojo, poseía visión total de todo cuanto sucedía. Cuando lo cedía, caía en ceguera parcial pero no indefensa. Este sistema de vigilancia compartida hacía prácticamente imposible acercarse a ellas inadvertidamente.
La principal función de Deino y sus hermanas era guardar los secretos de sus hermanas Gorgonas, especialmente a Medusa, cuyo poder transformador requería protección absoluta. Aunque aparecen raramente en las historias heroicas, su presencia constante en el mitología griega como guardianas eternas las convierte en símbolos de vigilancia inquebrantable.