Diosa de la Justicia
También conocida como Dice.
Dike era la diosa griega de la justicia y el orden legal, una de las tres Horas que personificaban los ciclos ordenados de la naturaleza. Nacida humana, fue enviada a la Tierra para mantener la paz entre los mortales mediante la administración equitativa de la justicia. Su rol era ser la encarnación viviente de lo que es justo, lo que es correcto según las leyes naturales.
Pero el plan falló. Los mortales no aceptaban el consejo de una divinidad menor sin poder coercitivo suficiente para imponer su voluntad. La injusticia prosperaba. Los ricos ignoraban sus sentencias. Los poderosos rechazaban su arbitraje. Frustrada y decepcionada por la maldad fundamental de la naturaleza humana, Dike suplicó a Zeus que la permitiera abandonar su puesto.
Zeus, reconociendo la futilidad del plan original, ejecutó el Plan B: arrancó a Dike de la Tierra y la llevó al Monte Olimpo. Allí la instaló como diosa del cielo, donde desde las alturas podía observar todas las injusticias sin necesidad de intervenir directamente. Su rol cambió de árbitro terrenal a testigo celestial de la maldad humana.
Desde su trono en el Olimpo, Dike registra cada acto injusto, cada violación de lo recto. Se cuenta que presentaría ante Zeus cada noche un relato detallado de las injusticias del día. Su llegada al cielo marcó el fin de la era donde los dioses esperaban que los mortales fueran justos voluntariamente, y el comienzo de la era donde únicamente el castigo divino podría asegurar una mínima adherencia al orden.