Señor hindú de la creación y la población
También conocido como Daksa, Dakshesha.
Daksha es un dios creador nacido de una manera extraordinaria: surgió del pulgar derecho de Brahma, el dios supremo creador. Este origen singular lo marcó desde el inicio como ser de importancia especial. Fue integrado al Equipo A Universal de Prajâpatis, aquellos Señores de la Procreación que fueron designados por Brahma para asistir en la gestión del universo recién creado. Daksha fue reconocido también como miembro del Club Social de Sabios y Videntes, los Saptarishis, confirmando su estatus de deidad de primer orden.
Daksha es principalmente recordado por su extraordinaria productividad reproductiva. Engendró mil hijos y, según algunas fuentes, más de cien hijas. Fue prácticamente responsable por sí solo de poblar el planeta Tierra con vida inteligente. Su fecundidad fue tal que algunos relatos incluyen episodios extraños relacionados con lagos de semen, recordatorios de que incluso en la tradición hindú, ciertas funciones corporales pueden ser magnificadas hasta dimensiones mitológicas.
Varias de las hijas de Daksha fueron especialmente prominentes: se casaron con Chandra, el dios de la luna, transformándose en las veintisiete Nakshatras, las constelaciones estelares visibles en el firmamento nocturno. Esta conexión genealógica convirtió a Daksha en abuelo cósmico de constelaciones enteras.
Sin embargo, la vida de Daksha no fue toda gloria. Tuvo un conflicto violento con su yerno Shiva que resultó en que su cabeza fuera cortada. Aunque fue posteriormente reparado, la cabeza original no pudo ser recuperada y fue reemplazada con la cabeza de una cabra. Desde entonces, Daksha aparece en rituales sacrificiales como chivo expiatorio simbólico, una ironía de la historia que lo liga permanentemente a símbolos de culpabilidad y redención.