Diosa de la Fortuna algo menor
Rohinî es una figura confusa en la mitología hindú porque aparece bajo diferentes identidades según la tradición. En algunas narraciones es una diosa de la Luna, hija de Daksha, destinada a traer fortuna y bendiciones. Su nombre mismo sugiere luminosidad y belleza, y es considerada una deidad menor asociada a la buena suerte y los ciclos lunares.
En otras versiones del mito, Rohinî es una princesa mortal que jugó un papel especial en el nacimiento de Balarâma. Cuando el demonio Kamsa amenazaba la vida del futuro niño, el embrión de Balarâma fue transferido mágicamente del vientre de Devaki al de Rohinî, permitiendo que el hijo de Krishna naciera en secreto y seguridad. En esta versión, Rohinî no es una diosa sino una madre adoptiva cuyo acto de cobijo protegió a uno de los grandes héroes del hinduismo.
También hay relatos que la identifican como una deidad solar que adoptaba forma de vaca, símbolo de fertilidad y abundancia en la tradición hindú. Sea cual sea su verdadera naturaleza, Rohinî representa la maternidad, la protección y la fortuna, apareciendo en múltiples formas según el relato que se consulte.