Padre maldito de los héroes Pandavas
Pandu fue un rey legendario de la región de Hastinapura en la tradición hindú antigua, padre legal de los cinco famosos héroes Pandavas, aunque biológicamente fue él quien engendró solamente a uno de ellos. Su vida está marcada por una maldición trágica que lo condenó a ser incapaz de concebir hijos de forma natural.
El origen de la maldición de Pandu es relatado con referencias a un accidente durante una expedición de caza. Mientras perseguía un ciervo en el bosque, Pandu accidentalmente hirió a un ermitaño que se encontraba en estado amoroso con su esposa. El ermitaño malherido, en su agonía, maldijo a Pandu declarando que cualquier intento de tener relaciones sexuales resultaría en muerte instantánea. Esto explica por qué sus esposas Kunti y Mâdrî debieron recurrir a invocación de dioses para producir la descendencia que el reino necesitaba.
Pandu abdicó del trono, incapaz de gobernar efectivamente mientras perseguía la liberación espiritual. Se retiró a una ermita en el bosque con sus dos esposas para vivir vida de ascetismo y contemplación. Es durante este retiro que sus esposas utilizaron mantras especiales para invocar deidades y producir los cinco Pandavas.
La muerte de Pandu fue trágica. Tras violar accidentalmente su maldición en un momento de pasión, falleció instantáneamente. Tras su muerte, su segunda esposa Mâdrî eligió seguirlo al más allá mediante el acto ritual de sati, dejando a sus dos hijos Nakula y Sahadeva bajo cuidado de Kunti. Así, Pandu y Mâdrî se convirtieron en figuras trágicas cuyos sufrimientos llevaron a existencia de los héroes legendarios.