Los cien hijos guerreros del ciego rey Dhritarashtra
Los Kauravas son un grupo de cien hermanos de la épica Mahabharata, todos ellos hijos del rey ciego Dhritarashtra. Su nombre se refiere a su descendencia de la dinastía Kuru, la línea real del antiguo imperio hindú. Son los antagonistas principales de la épica, enfrentándose contra sus primos hermanos, los Pandavas, en la guerra más destructiva de la mitología hindú.
Lo fundamental de la historia de los Kauravas es que Dhritarashtra tenía un hermano menor llamado Pandu, quien era el jefe verdadero de la tribu Pandava. Cuando Pandu murió, Dhritarashtra se convirtió en regente del reino por derecho, pero los Pandavas siguieron siendo los herederos legítimos según las leyes de sucesión hindúes. Esta ambigüedad sobre la herencia fue la semilla de la discordia que eventualmente produjo la guerra devastadora del Mahabharata.
Los Kauravas eran generalmente presentados en la épica como personas malvadas o débiles de carácter. Su líder, Duryodhana, fue particularmente despreciable, conocido por sus trampas, sus traiciones, y su falta de honra. Sin embargo, no todos los Kauravas fueron igualmente perversos: algunos de los cien hermanos son retratados con más simpatía, como guerreros valientes que simplemente se vieron forzados a luchar por circunstancias de nacimiento. Aun así, la mayoría fue aniquilada en la batalla de Kurukshetra, exterminados hasta el último hombre por los Pandavas en venganza por años de humillaciones y traiciones.
La tradición hindú ha utilizado la historia de los Kauravas para enseñar lecciones sobre justicia, karma y las consecuencias de la maldad sostenida. Los Kauravas representan la verdad de que el poder numérico y los recursos no pueden prevalecer contra la virtud cuando está respaldada por poder divino. Su destrucción completa fue considerada justa dentro de la moral hindú, no como un acto cruel sino como la ejecución inevitable de la ley cósmica.