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Dioses y Diosas

Duryodhana

Dios malo hindú

El líder de los Kauravas

Duryodhana es el villano central del Mahabharata, el antagonista cuya envidia, ambición y malas acciones precipitaron la guerra más sangrienta de la épica hindú. Es el líder de los cien Kauravas, todos hijos del rey ciego Dhritarashtra, enfrentados contra sus primos los Pandavas por el control del reino de Kurukshetra. Su nombre significa « el de difícil control », una caracterización acertada de su naturaleza irascible y poco gobernada.

Duryodhana es presentado en la épica como un ser consumido por la envidia desde el mismo momento en que los Pandavas llegan a la corte. Su resentimiento crece constantemente: no solo porque los Pandavas son virtuosos y él no, sino porque tiene que compartir herencia y gloria con primos a los que no puede dejar de compararse desfavorablemente. Cuando finalmente obtiene la oportunidad de expulsar a los Pandavas del reino mediante una partida de dados, recurre al fraude, haciendo trampas con ayuda de su tío Shakuni para asegurarse la victoria.

La crueldad de Duryodhana se expresa de innumerables formas: intenta quemar vivos a los Pandavas en un palacio de laca, recluta demonios y magos para eliminatlos, juega con sus emociones mediante humillaciones públicas. Cuando finalmente se ve obligado a enfrentar a los Pandavas en batalla abierta, sufre derrota tras derrota, viendo a sus hermanos caer uno a uno hasta que queda completamente solo en el campo de batalla.

En su derrota final, Duryodhana muestra cobardía: se esconde en un lago rodeado de serpientes, rogando misericordia. Su final es particularmente ignominioso: es derrotado en un combate de una contra uno por Bhima, quien lo deja paralizado, y después intriga desde la oscuridad para que su aliado Ashwatthama perpetúe venganza contra los Pandavas. Duryodhana representa la lección de que la envidia, la malicia y la falta de virtud inevitablemente conducen a la ruina.

Otra ficha al azar