Dios desdentado de algunas estrellas
Pushan es una deidad hindú menor especializada en alimentación y bienestar del ganado, dios benevolente y regordete que era popular en celebraciones de banquetes rituales. Aunque su rol específico lo hacía menos prominente que dioses supremos, era venerado en contextos específicos donde sus bendiciones eran consideradas valiosas para pastores y agricultores.
La tragedia de Pushan ocurrió cuando fue convocado a un banquete sacrificial organizado por Daksha, una deidad creadora importante. Sin embargo, Shiva, el dios supremo de la destrucción, no fue invitado a esta celebración importante, un insulto que lo enfureció profundamente. En represalia, Shiva irrumpió en el banquete sin ser invitado y perdió completamente el control, descargando su ira sobre los asistentes presentes.
El pobre Pushan fue atrapado en esta violencia divina desenfrenada. Shiva le arrancó todos sus dientes durante el arrebato de furia, dientes que fueron transformados en estrellas de la Vía Láctea como castigo por su asociación con el banquete que despreció a Shiva. Sin dentadura, Pushan fue condenado a una existencia donde únicamente podía alimentarse de leche y líquidos derivados de ella.
Este incidente ilustra la importancia de protocolo divino en el hinduismo: ignorar la posición de un dios supremo puede traer consecuencias desastrosas incluso a figuras menores que son simplemente culpables por asociación. Pushan pasó el resto de eternidad como recordatorio vivo de la cólera de Shiva, sus dientes brillando como constelaciones en el cielo nocturno como monumento permanente a su desgracia.