Nacimiento milagroso a través del espíritu santo
Sumitrâ fue la segunda esposa del gran rey Dasharatha y madre de dos de los héroes más renombrados de la mitología hindú. Ardía en el deseo de ser madre, rezando constantemente a los dioses para que le concedieran el don de la maternidad. Sus oraciones fueron escuchadas por Vishnu, el dios preservador, quien resolvió otorgarle lo que demandaba con tanta devoción.
Vishnu, en su generosidad divina, le proporcionó a Sumitrâ una vasta cantidad de Soma, la bebida sagrada que confiere bendiciones celestiales. En el momento en que Sumitrâ consumió esta mezcla milagrosa, los efectos fueron inmediatos: la divinidad fluyó a través de su ser, y quedó embarazada. Su embarazo fue extraordinario: dio a luz a dos hermanos gemelos, Lakshmana y Shatrughna, unidos no solo por la sangre sino también por una divinidad compartida. Estos dos recibieron una cuarta parte de la naturaleza divina de Vishnu, haciéndolos seres semi-divinos destinados a grandes actos.
Los gemelos nacidos de Sumitrâ se convirtieron en compañeros inseparables de su hermano Rama en sus aventuras épicas. Lakshmana fue especialmente notable por su lealtad absoluta a Rama, acompañándolo a través de todos sus sufrimientos y triunfos. A través de sus hijos, Sumitrâ se convirtió en matriarca de uno de los linajes más honrados de la mitología hindú, su legado perpetuado en generaciones de devotos.