Un cuarto de Dios gemelo
Lakshmana fue uno de los personajes más nobles del Ramayana, hermano gemelo de Shatrughna y hermano menor de Rama. Nació de Sumitra, la segunda esposa del rey Dasharatha, siendo considerado por muchos estudiosos como un avatar del divino Shesha, la serpiente cósmica que sostiene el universo.
Lo que distingue a Lakshmana entre los personajes legendarios hindúes es su lealtad sin igual. Cuando su hermano Rama fue exiliado durante catorce años por orden de su padre, Lakshmana abandonó voluntariamente su posición en el reino y lo siguió al bosque sin dudarlo. Durante el largo exilio, se convirtió en su protector más fiel, durmiendo poco para mantener vigilancia constante mientras Rama y Sita descansaban.
Durante el secuestro de Sita por parte del demonio Ravana, Lakshmana fue enviado en su busca por Rama, quien se enfrentó a innumerables pruebas y peligros. Su coraje y determinación fueron cruciales para la eventual recuperación de Sita y la restauración del orden divino. En la batalla final de Lanka, demostró ser un guerrero de habilidades excepcionales, luchando al lado de Rama contra los ejércitos del demonio.
A diferencia de otros héroes que buscan gloria personal, Lakshmana nunca desea reconocimiento. Su satisfacción proviene únicamente del servicio desinteresado a su hermano y de la causa de la rectitud. Es, en esencia, el emblema de la devoción fraternal y el sacrificio personal en la mitología hindú.