Diosa Madre de la Tierra
También conocida como Hannahannah, Hannahannas.
Hannahanna es la diosa hitita de la tierra, la madre de todos los dioses del panteón hitita. Su nombre se repite, sugiriendo énfasis sobre su naturaleza materna fundamental. Como diosa madre tierra, Hannahanna es la fuente de toda vida, el fundamento sobre el cual existe todo. Su poder es primordial, anterior a la mayoría de las complejidades de la teología divina.
Es una fuente de sabiduría inefable, poseedora de conocimiento profundo sobre los asuntos cósmicos. Se dice que está conectada de manera oracular con las Gulses, las diosas del destino, permitiéndole acceder a información sobre eventos futuros. Su sabiduría no es simplemente intelectual sino fundamental, emergente de su naturaleza como tierra misma, que ve todo desde su posición bajo los pies de todos los seres.
Hannahanna es caracterizada como obstinada, capaz de furia terrible si las cosas no ocurren conforme a su voluntad. Cuando se enfurece, la tierra entera sufre: las vacas dejan de mugir, las ovejas rompen en llanto, los niños pequeños son abandonados por sus padres mientras estos se sumen en depresión colectiva. Su ira tiene consecuencias cataclísmicas para toda la realidad física.
Paradójicamente, la tierra también tiene un lado oscuro en el que la ira de Hannahanna puede disipase gradualmente. No es confinada únicamente a manifestación de furia constante. Tiene la capacidad de auto-regularse, de procesar su ira internamente, de transformar su dolor en formas menos destructivas. Posee también una abeja mágica que puede ser enviada para localizar dioses desaparecidos, como cuando fue necesario encontrar a Telepinu.