Diosa de las patatas
También conocida como Acsumama, Ajomama, Axomama, Potato Lady, Potato Mother.
Axo-Mama, cuyo nombre significa literalmente «Madre de la Papa», fue una deidad tutelar de la patata en la cosmología religiosa inca. Como hija de Mama Pacha, la Madre Tierra, Axo-Mama heredaba el poder de asegurar la fertilidad del suelo y las cosechas abundantes. Para un pueblo cuya supervivencia dependía del cultivo de raíces en las altitudes andinas, donde pocas plantas podían prosperar, la papa representaba una bendición agrícola casi milagrosa, y su diosa merecía veneración.
La papa fue domesticada en los Andes hace miles de años y se convirtió en el cultivo más importante del imperio inca, alimentando a millones de personas. Axo-Mama no era una deidad menor pese a su falta de mitología elaborada: era práctica y vital. Los agricultores incas le hacían ofrendas rituales antes de plantar y después de cosechar, con la esperanza de que bendijera los tubérculos y los protegiera de las heladas, las plagas y las sequías que asolaban la sierra.
Aunque de Axo-Mama conservamos pocos detalles míticos en comparación con dioses más antiguos y majestuosos, su culto y su función revelan la característica inca de sacralizar lo necesario. Las deidades incas no se medían solo por la magnitud de sus historias épicas, sino por su utilidad para la subsistencia de un imperio montañoso que extraía la vida de cada grieta del terreno.