Dios del Trueno y del Rayo
Catequil es el dios inca del trueno y los relámpagos, una deidad violenta y benéfica a la vez. Según la mitología, Catequil produce los truenos golpeando las nubes con su garrote sagrado, generando un ruido que retumba en los Andes y desatando la lluvia que fecunda los campos. Los incas lo temían y lo veneraban en igual medida, sabiendo que su ira podía destruir cosechas y derribar casas, pero que sin sus tormentas la tierra se volvería estéril.
Una de las funciones más particulares de Catequil, según las crónicas, es su rol en la generación de gemelos. Cuando el dios se convierte en rayo y desciende a la tierra, participa en la concepción de gemelos, dotando a los niños nacidos de esta forma con una naturaleza especial. Este acto no era visto como violencia sino como forma de bendición divina: los gemelos eran considerados seres tocados por la divinidad, marcados por el contacto directo con la potencia de Catequil. Su naturaleza era dual como su generación: portaban en sí el poder destructivo y generador del rayo.
Catequil es posiblemente la misma deidad que Apocatequil o Illapa bajo distintos nombres, reflejando la flexibilidad de la religión inca que permitía que una misma potencia atmosférica tuviera múltiples identidades según el contexto ritual. Lo importante era honrar la fuerza del rayo, proteerse de su ira, y beneficiarse de la lluvia que traía abundancia a los Andes.