Diosa engañosa de la salud y la felicidad
También conocida como Coca Lady, Coca Mother, Cocamama.
Coca-Mama fue la diosa inca de la hoja de coca, sagrada planta que jugaba un rol central en la religión, la medicina y la vida cotidiana andina. Su nombre, «Madre de la Coca», reflejaba su estatus como protectora de esta planta fundamental. Según la mitología, Coca-Mama fue originalmente una mujer hermosa y seductora cuya naturaleza coqueta la llevó al conflicto. Fue despedazada por amantes celosos que no podían compartir su afecto, y de su cuerpo mutilado brotó la primera planta de coca, transformando su muerte violenta en fuente de bendición y sustento para el pueblo inca.
La hoja de coca ocupaba un lugar sagrado en la civilización inca. Los conquistadores españoles quedaron desconcertados por cómo los indígenas podían trabajar a gran altura, sin comida abundante, masticando constantemente hojas de coca. La planta proporcionaba energía, aliviaba el hambre, y permitía que los trabajadores resistieran el agotamiento de los Andes. Los hombres que satisfacían a sus parejas eran recompensados con hojas de coca de calidad superior, haciendo de la planta también un símbolo de intimidad y afecto. En rituales religiosos, la coca se ofrecía a los apus y a los dioses, actuando como intermediaria entre el mundo humano y el divino.
Coca-Mama era, pues, una deidad que gobernaba tanto el bienestar corporal como la comunicación ritual. Su existencia recordaba a los incas que incluso en el sufrimiento violento puede brotar algo de valor inmenso, y que las plantas humildes pueden albergar poderes divinos.