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Dioses y Diosas

Urpay Huachac

Diosa inca de los peces

Diosa del pescado y la pesca

También conocida como Urpi-Huachac, Urpihua-Chac, Urpihuachac, Urpiwachac.

Urpay Huachac fue la diosa inca de los peces, guardiana de la mayor reserva de agua y vida marina de toda la creación. Su dominio incluía un estanque monumental que contenía a todos los peces del mundo, el depósito primordial del cual manaban las poblaciones que los mortales capturaban en ríos y océanos. Como madre de estos peces, Urpay Huachac ejercía poder absoluto sobre la abundancia o escasez de alimento marino—los pescadores incas dependían de su generosidad para sobrevivir.

Según la mitología, Urpay Huachac tenía hermosas hijas que despertaron la lujuria del dios creador Viracocha. Él las persiguió intentando conquistarlas, pero las jóvenes huyeron aterrorizadas, transformándose finalmente en palomas blancas para escapar del dios mayor. Esta transgresión—el intento de Viracocha de violar a las hijas de una diosa—precipitó una consecuencia cósmica terrible. En su furia por el ultraje cometido contra sus hijas, Urpay Huachac permitió que Viracocha derribara las paredes de su estanque sagrado. Los peces escaparon masivamente, dispersándose en el océano Pacífico y en todos los ríos del territorio. Lo que había sido reserva controlada por la diosa se convirtió en población salvaje distribuida por todo el mundo.

Este mito revela una verdad incómoda de la religión inca: incluso los dioses creadores cometen transgresiones, y estas tienen consecuencias cósmicas irreversibles. Urpay Huachac, herida por la agresión contra su linaje, cedió su control absoluto y permitió que la riqueza marina se distribuyera libre por el mundo—castigo a Viracocha que paradójicamente beneficiaba a la humanidad.

Otra ficha al azar