Dios del Inframundo
También conocido como Batara-Kali.
Batara Kala fue la deidad terrible del inframundo balinés y javanés, gobernador de los reinos subterráneos donde habitaban los muertos y donde residían fuerzas cósmicas caóticas. Era hijo de Batara Guru, heredando del poder generador paterno pero manifestándolo de forma destructiva. Su naturaleza era voraz y temperamental: consumía constantemente, deseaba constantemente, nunca quedaba satisfecho. Donde Batara Guru había construido tierra sólida con propósito, Batara Kala se dedicaba a devorar y a descomponer.
Cuando Batara Kala perdía el control de su temperamento naturalmente irascible, las consecuencias eran catastróficas: desgracias afectaban a los mortales, accidentes ocurrían sin causa aparente, y se creía que los eclipses eran momentos cuando Batara Kala ejercía control especialmente destructivo sobre los cielos. Su esposa Setesuyara, diosa del inframundo, permanecía a su lado—aunque los relatos sugieren que ella encaraba continuas dificultades para apaciguar su cólera. La convivencia entre ambas deidades infernales requería equilibrio constante entre su mutua dependencia cósmica y sus naturalezas conflictivas.
El culto a Batara Kala era fundamentalmente defensivo: no se lo adoraba esperando bendición sino buscando protección contra su ira. Los rituales dedicados a este dios tenían como objetivo mantenerlo satisfecho, retrasando su inevitable hambre y su inevitable cólera. Era relación de temor reverente que reconocía el poder inmenso pero incontrolable del dios inframundano.