Diosa del Alba de la Danza y la Alegría
También conocida como Ama-No-Uzume, Usume, Uzume.
Ame-No-Uzume es la diosa sintoísta del Amanecer, pero su dominio es mucho más amplio que simplemente marcar el paso del día: es la deidad de la danza, la alegría, la diversión sin límites y, de manera general, de todo aquello que trae risa y jolgorio a la vida. Se la representa como un espíritu extraordinariamente vivaz y de carácter desinhibido, capaz de romper la solemnidad incluso en circunstancias divinas graves.
Su acto más famoso ocurre cuando Amaterasu, ofendida por Susano-Wo, se retira a una cueva y sume el mundo en la oscuridad. Mientras el resto de los kami se reúnen en pánico, Ame-No-Uzume organiza una danza extravagante frente a la entrada de la cueva. Su actuación es tan desinhibida y cómica que los otros dioses estallan en carcajadas. La risa y la alegría crean tal conmoción que Amaterasu, intrigada por la extraña diversión que tiene lugar, se asoma fuera, y en ese momento es atraída de nuevo a la superficie.
Su pareja es Sarutahiko, un dios de la encrucijada y las fronteras. Según algunos relatos, ella lo convenció de abandonar el reino celestial y descender a la tierra, probablemente porque la vida eterna sin variación la aburría profundamente. Con Sarutahiko tuvo varios hijos, demostrando que su energía y su alegría no son simplemente divinas, sino que permean también el mundo material.
Ame-No-Uzume personifica la idea de que la alegría, el humor y la desinhibición pueden ser fuerzas transformadoras en la mitología japonesa. No es una deidad seria o solemne, sino todo lo contrario: es aquella que recuerda que incluso en los momentos más sombríos, la risa y la alegría pueden salvar el mundo.