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Dioses y Diosas

Bimbogami

Dios sintoísta de la pobreza

Un Dios japonés extremadamente pobre

También conocido como Binbogami.

Bimbogami es una deidad profundamente desagradable, aunque catalogada técnicamente como un kami dentro del panteón sintoísta. Su dominio es la pobreza, pero no la comprende desde una perspectiva de compasión o asistencia: más bien, es el personaje que la causa. Bimbogami no ayuda a los pobres en su situación, sino que es el responsable directo de sumirlos en la miseria. Su nombre literalmente significa « dios de la pobreza», y su presencia es todo menos auspicios.

La descripción física de Bimbogami evoca la repulsión: es sucio, desaliñado y harapiento. Su cuerpo está cubierto de andrajos, su pelo es ralo y nunca peinado, su barba crece de manera irregular y desaseada. Encarna visualmente todos los aspectos de la degradación humana resultante de la pobreza extrema. Si Bimbogami logra entrar en una casa, es extraordinariamente difícil deshacerse de él. No se va simplemente porque se lo pida o porque se realicen rituales de purificación estándar.

La forma de detectar la presencia de Bimbogami es, según la tradición, a través del sonido de los escarabajos de la muerte. Este chasquido, el « kachi-kachi» que emiten ciertos coleópteros, es una advertencia de que Bimbogami ha llegado. Es casi como si el universo mismo emitiera una alarma sonora para avisar de su presencia.

Bimbogami representa una comprensión cultural de que no todas las fuerzas del universo son benévolas, ni siquiera entre los kami. Hay fuerzas que simplemente causan daño sin beneficio alguno. A diferencia de otros demonios que pueden ser razonados o vencidos, Bimbogami es persistente, desagradable y fundamentalmente indeseable. Es la manifestación divina de la mala suerte económica encarnada.

Otra ficha al azar